Qué son las Fake News y cómo detectarlas

En los últimos meses, todos hemos oído hablar mucho sobre términos como las ‘fake news’, la desinformación o la ‘postverdad’. Grandes eventos como la elección de Donald Trump o el referéndum sobre el Brexit dispararon las alarmas acerca de este fenómeno y de su capacidad de influencia en nuestra sociedad. Desde entonces, el número de webs que utilizan estas estrategias con unos motivos u otros ha ido en aumento. ¿Quieres saber como funcionan y aprender a combatirlas? Entonces, sigue leyendo.

El origen

Las ‘fake news’ no son realmente un fenómeno nuevo. Siempre han existido. A lo largo de la historia, son muchas las ocasiones en las que se ha recurrido a noticias falsas para generar conflictos o difamar a los adversarios para así conseguir ventaja sobre ellos.

En todas las facultades de periodismo se estudia la retransmisión de radio dirigida por Orson Wells recreando la novela La Guerra de los mundos, que llevó a gran parte de la población estadounidense a la histeria.

La gran diferencia que surge en nuestros días es que,

 

si en épocas anteriores el alcance de esta falsa información estaba limitado por la imprenta, el telégrafo, la radio o la televisión, en esta era, Internet y, en concreto, las redes sociales, han potenciado su capacidad de circulación. Vivimos en una sociedad globalizada en la que, gracias a la infraestructura tecnológica, todo el mundo tiene una gran capacidad para publicar y difundir información, y llegar a miles de personas gracias a las redes sociales.

En la actualidad, el punto de mira está puesto sobre Rusia y medios como la agencia Sputnik o Russia Today. Gracias a esta información falsa o manipulada habrían encontrado una manera de influir sobre la sociedad occidental.

¿Por qué se generan las ‘fake news’?

La capacidad de influir en la situación política podría parecer la razón de ser más importante, aunque no es la única. En la red podemos encontrar noticias falsas sobre todo tipo de temas. Desde leyendas urbanas como la que afirma que la Gran Muralla china se puede ver desde el espacio, hasta teorías conspiratorias que aseguran que la tierra es plana, pasando por todo tipo de titulares polémicos. Más adelante veremos algunos ejemplos.

El principal componente de motivación de estos bulos es el que mueve la mayoría de las cosas: el dinero. El sistema actual imperante en Internet es claro: los ingresos de las publicaciones digitales dependen del número de ‘clics’ y lectores que atraen. Por eso, muchos optan por el camino fácil: buscar titulares cada vez más sensacionalistas, aún teniendo que recurrir a la mentira.

Un reciente artículo de El País explica cómo funciona este modelo de negocio en Internet y cita algunas de las webs más populares que se sirven de estas estrategias para lucrarse.

Las noticias falsas viajan rápido

En fechas recientes, la revista Science publicaba un estudio del MIT sobre la velocidad de difusión de estos bulos en Internet. En resumen, la investigación concluye que las informaciones falsas se difunden mucho más rápido, a una población más amplia y con unos efectos mucho más marcados que la información veraz.

Las ‘fake news’ tienen una gran capacidad de viralización. Esto se produce porque estos bulos suelen tener un componente polémico muy marcado, que fomenta el efecto de refuerzo en los que piensan de una forma determinada. El sensacionalismo se comparte mucho más entre los usuarios de las redes sociales.

Además, los lectores encuentran en muchas ocasiones estas noticias en entornos que consideran seguros como su muro de Facebook o su Timeline de Twitter. De esta manera se refuerza la confianza en la veracidad de estas informaciones.

 

Algunos datos

En Twitter, las noticias falsas reciben un 70 por ciento más de interacciones que las veraces. Esto contribuye especialmente a multiplicar su difusión.

Un estudio del Pew Research Center asegura que el 23 por ciento de los estadounidenses mayores de edad compartió noticias falsas sobre la campaña electoral de 2016.

Un informe de la consultora Gartner pronostica que en 2022 la mayor parte de la información que creerán los usuarios será falsa. En este futuro apocalíptico, los bots de Internet tendrían una presencia fundamental a la hora de distribuir los bulos por la red, pudiendo provocar graves efectos en la política o en la economía. ¿Llegará la rebelión de las máquinas en el ámbito del conocimiento y la información?

 

Algunos ejemplos

Empezaba este artículo hablando de Donald Trump. Se ha comprobado que el círculo de seguidores del presidente norteamericano comparte más información falsa que verdadera. La noticia que aseguraba que el papa Francisco respaldaba la candidatura de Trump caló muy hondo en gran parte de la sociedad estadounidense, mientras que los desmentidos que salieron a posteriori tuvieron muy poca repercusión en las redes, pese a que vinieran de medios más fiables que el bulo.

En el mundo de la política se han dado más situaciones, como la ocurrida durante la campaña electoral francesa en mayo de 2017. Terminó con la elección de Emmanuel Macron, pero las noticias falsas sobrevolaron su candidatura, y su rival, Marie Le Pen, no dejó pasar la ocasión.

Pero no todo es política. Fuera de este ámbito, es muy habitual encontrarnos todo tipo de titulares polémicos. Hace unos meses tuvo lugar un caso que provocó una especial ola de indignación. El portal Digitalmediterráneo publicó un artículo con el siguiente titular: “¿Por qué las feministas son más feas que las mujeres normales?” Las reacciones en las redes sociales fueron contundentes e incluso muchos anunciantes decidieron retirar su publicidad de este medio. Ellos, lejos de rectificar, publicaron otra noticia dándole la vuelta al titular de forma irónica.

También campan a sus anchas en las redes todo tipo de noticias relacionadas con leyendas urbanas, o poniendo en duda conceptos científicos completamente establecidos. Una de las afirmaciones que hemos podido encontrar habitualmente es la que dice que la tierra es plana. En sus artículos introducen argumentos con base supuestamente científica para demostrar que todo lo que hemos pensado hasta ahora es fruto de una conspiración del establishment. Existen hasta canales de Youtube destinados a defender esta teoría.

 

¿Cómo detectar las ‘fake news’?

Lo más importante de todo es contrastar las noticias. Los lectores tenemos que ser capaces de comprobar las fuentes y chequear si lo que nos llega a través de Internet ha sido publicado por otros medios, especialmente aquellos que nos generen confianza.

Es muy importante también conocer cuáles son las páginas que recurren a las noticias falsas para conseguir visitas. Por eso hay que investigar la fuente de la información para saber si se trata de un portal conocido por generar este tipo de noticias.

Las ‘fake news’ suelen recurrir a titulares especialmente agresivos y sensacionalistas para llamar la atención del público y conseguir ‘clics’. Por eso, es muy importante ir más allá del titular y comprobar el resto de la información.

Detrás de estas webs, en la mayoría de las ocasiones no hay periodistas por lo que la redacción de estos artículos suele ser pobre, e incluso con faltas de ortografía.

Comprobar si la página web es una página humorística o satírica del estilo de ‘El Mundo Today’. Estas publicaciones no las consideramos noticias falsas porque, aunque son inventadas, su propósito es divertir y entretener mediante el uso de la sátira.

En muchos casos podemos encontrar, incluso en medios de comunicación ‘mainstream’, publicidad camuflada como noticia. Estos banners buscan engañar al lector imitando el estilo gráfico del medio y ofreciendo un titular de estilo periodístico.

¿Podemos combatir este fenómeno?

Las grandes empresas de Internet, Google, Facebook o Twitter, se han comprometido a luchar contra la difusión de las ‘fake news’, pero es harto complicado controlar el flujo de información falsa sin caer en situaciones cercanas a la censura que ponen en peligro la libertad de expresión en Internet.

Twitter ha creado en los últimos tiempos un icono que alerta sobre la presencia de noticias falsas.

Facebook deshechó esa idea tras implantarla durante un tiempo y actualmente ofrece fuentes de información adicional en artículos susceptibles de ser falsos.

Por su parte, el periodista Andrés Giménez ha creado Facterbot, una herramienta implantada en Facebook Messenger para detectar estas informaciones.

Google lleva tiempo buscando combatirlas mediante algorritmos de análisis, algo que a día de hoy aún parece complicado.

En cualquier caso, muchos expertos abogan por dejar el control a los consumidores y los creadores de los contenidos.

 

¿Qué piensas tu acerca del contenido falso o manipulado en Internet? ¿Qué podemos hacer para luchar contra su difusión? Haznos saber tu opinión en los comentarios.

Anuncios

3 comentarios en “Qué son las Fake News y cómo detectarlas

  1. Interesantísimo post! Me he quedado embobado con la teoría de la tierra plana! Qué importante es contrastar las noticias y qué fácil dejarse manipular por alguien que exponga sus argumentos con cierta convicción.. Gracias por el post JorgMoy !

    Me gusta

  2. Pingback: Las mejores herramientas para Periodismo Digital 2018 – JorgBlog

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s